No es un truco demasiado complicado, en primer lugar se necesitará un recipiente profundo, luego le agregamos un huevo por cada 200 gr de puré, cuatro o cinco cucharadas de nata y sal a gusto.

Los ingredientes deben estar mezclados perfectamente con el puré, después se deberá hornear el flan a baño María bajo una temperatura de 180º, durante 25 minutos, la superficie tendrá que quedar consistente al balancear el molde.
El secreto para comprobar que el flan esté listo, es pincharlo con una aguja, y si sale limpia es que la preparación está terminada. Una vez que sacamos el flan del horno, hay que dejarlo reposar durante dos horas, para que se enfríe y poder desmoldarlo.
Este plato se puede acompañar con salsas templadas o calientes, que pueden ser de tomate o de mariscos. O de lo contrario con una salsa fría de mayonesa, salsa rosa o salsa tártara.
