La papaya es una fruta proveniente de México y tiene un aroma muy similar al melón. La dulzura de la pulpa se asemeja a la pera o a la fresa por su fuerte sabor. Algo muy favorable para su comercialización es que puede producirse durante todo el año.

Un secreto para saber si está madura es la piel, pues cuando está lista para comer su color pasa a ser amarillento, en este momento es donde presenta su mayor sabor. También es normal que cuando está en el punto exacto, presente algunas manchas marrones en su parte exterior pero esto no es malo, todo lo contrario, es el punto exacto donde se produce mayor sabor.
Ahora bien, lo más importante de todo es que la fruta posee propiedades muy digestivas. La pulpa de color rosado tiene papaína, una enzima proteo-lítica, lo que significa, que tiene capacidad para digerir las proteínas de los alimentos.

Una forma muy atractiva para agregarla a nuestra dieta es en forma de sorbete, cuya preparación es así:
- Cortar la papaya al igual que se haría con un melón.
– Partirla en tajadas a lo largo, quitar la piel y eliminar las pepitas (tienen un sabor picante).
– Meter la papaya troceada en bolsas para su congelación.
– Por último, para elaborar el sorbete, tan sólo será necesario colocar las porciones congeladas de papaya en un vaso de batidora o una licuadora, agregando algo de azúcar o edulcorante sin calorías y un poco de zumo de lima o limón. De esta forma, ya está listo nuestro exquisito sorbete, ¡a disfrutarlo!
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