Esta postre de montadito de queso y membrillo con salsa de menta, es un postre exquisito y ligero que os encantará. De hecho, se trata de una versión algo más sofisticada y resultona del clásico postre de queso con membrillo, solo que éste es un poco más suave, vistoso y con una presentación cuidada al detalle. Es un postre cómodo puesto que lo puedes preparar el día anterior y reservarlo en el frigorífico hasta el momento de servir, así te ahorras los preparativos de última hora que más de una vez nos han desesperado. Seguro que os encantará!

Ingredientes:

  • Dulce de membrillo: 150 gramos
  • Queso fresco (tipo philadelphia): 80 gramos
  • Leche evaporada: 1/2 vaso
  • Azúcar glasé: 1 cucharada y 1/2
  • Margarina Light: 1 cucharada
  • Jugo de limón: 1 limón
  • yemas de huevo: 2
  • Leche desnatada: 1/2 vaso
  • Menta: 1 manojo pequeño
  • Azúcar: 2 cucharadas

Preparación:

  • Se pone la elche evaporada en el frigorífico y se deja enfriar durante 30 minutos
  • Pasado este tiempo se saca del frigorífico y se monta con la batidora
  • A continuación se añade el azúcar glasé y se bate de nuevo
  • Se añade también el jugo de limón, anteriormente exprimido, y el queso fresco y se bate todo durante unos minutos hasta obtener una mezcla homogénea
  • Por otro lado se corta el dulce de membrillo en capas
  • Se engrasa un molde tipo “plum cake” con un poco de margarina y se dispone una capa de membrillo en el fondo
  • a continuación se rellena con una capa, más o menos del mismo grosor que el membrillo, de la mezcla de queso que hemos hecho anteriormente
  • Y así se van superponiendo capas hasta llenar el molde. Cuando está lleno se introduce en la nevera y se deja enfriar durante al menos 8 horas
  • Para preparar la salsa se pone la leche en un cazo, junto con las hojas de menta y se deja cocer durante unos 10 minutos
  • Pasado este tiempo se retira del fuego y se cuela
  • A parte, se baten las yemas de los huevos junto con el azúcar. Cuando está bien batido se vierte a la leche caliente
  • Se deja cocer unos minutos, a la vez que se va removiendo, hasta que quede una salsa homogénea y ligeramente espesa y se reserva
  • A la hora de servir, se saca el molde de la nevera, se desmolda y se corta en porciones
  • Se dispone en platos individuales y se riega, por encima, con la salsa de menta.
  • Si deseas decorarlo un poco te recomendamos presentarlo acompañado de unas hojitas de menta fresca o bien con espolvoreado, por encima, con nueces troceadas