Que los niños beban batidas o jugos de frutas muchas veces es un desafío porque ellos se inclinan por elegir bebidas muy azucaradas y llamativas en colores, como los refrescos carbonatados.

Entonces la pregunta es cómo hacer que los niños elijan bebidas más sanas: con un poco de imaginación, podemos hacer de las batidas y jugos opciones tan atractivas y sabrosas para el paladar de los peques, el truco está en saber combinar los ingredientes.
- Añadir azúcar o sirope para realzar el azúcar de las batidas y jugos cuando son muy ácidas.
- Servirlos en copas o vasos de cristal para que el color de las bebidas llame la atención de los niños, adornar los vasos con azúcar en el borde y pajillas coloridas. Recuerda que sí son muy pequeños no puedes dejarlos solos tomando en vasos de cristal.
- Incluir leche y yogures en las batidas para hacerlos más espumosos y sabrosos.
- Si vas a hacer jugos de frutas ácidas, agrega agua y no lácteos porque la acidez corta la leche o yogur y queda una textura poco apetecible. Esto se aplica a la naranja, el pomelo, la mandarina y el limón.
- El plátano, las fresas, los melocotones, las peras y las manzanas permiten hacer batidas con leche y yogur, que puedes añadirle chispas de chocolate o cereales no saborizados para realzar su sabor.
Las batidas y jugos de frutas son ideales para desayunar, como postre o en la merienda. Recuerda no abusar de ellos si los preparas con lácteos: 3 raciones diarias son las recomendadas para los niños.
¿Qué obtienes de las batidas y jugos? Son cien por ciento saludables porque mantienen las vitaminas y minerales de las frutas, perdiendo solamente parte de la fibra de las frutas al quitarle la piel.
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